miércoles, julio 11, 2012

El éxito no está aquí... Ni hablar.

El Domingo pasado me vi en la penosa necesidad de ir a llevar a la central de autobuses de la ciudad, a uno de mis más grandes y queridos amigos. A pesar de que no tenemos tantos años de amistad, él se volvió rápidamente en una constante en mi vida y estuvo como testigo de varios acontecimientos importantes de ella.
A Adrián Acevedo (que quede huella de que, antes de ser famoso, fue mi amigo) lo conocí hace 3 años en el Centro de Idiomas de la U.A.de C. Ambos estábamos tomando el diplomado para ser maestros de Inglés. El curso duró dos meses, y en él había individuos de toda clase, estatura y complexión. Y a pesar de que durante todo el mes de Abril no hablamos, el mes de Mayo fue completamente diferente. Fue por una canción que comenzamos a hablar, y nos dimos cuenta de lo mucho que teníamos en común: música, cine, pero sobre todo el teatro. Ambos nos apasionábamos cuando de hablar de teatro se trataba. Y a partir de ahí, yo también fui testigo de muchos acontecimientos de la vida de mi buen amigo. Lo vi crecer y madurar (dentro de lo necesario) para saber lo que era mejor para él. Decidido a ser un actor hecho y derecho, durante estos tres años lo vi ir de taller en taller de teatro, de diplomado en diplomado y de grupo en grupo, siempre con una sonrisa y un positivismo tan propio de él. 'Venga, Rach! Sí se puede!'
Conforme se acercaba el momento de que se fuera, la presión crecía pero el deseo y el ansia de lograr su sueño también lo hicieron. 'Finn' es para mí el ejemplo de que soñar no es suficiente, sino hacer algo para alcanzar esos sueños es lo que se necesita realmente.

Mi querido amigo, han sido tres años de verte crecer, de verte irte preparando tanto física, como emocionalmente; tres años de ver cómo evolucionaste del chavo 'desmadrozo' al chavo centrado y enfocado en su futuro. Debo admitir, que dejarte ése Domingo me fue muy difícil, y más difícil me fue no llorar. Eres más que un amigo para mi, eres un ejemplo, un hermano que Dios me mandó con otros padres. Espero que en el D.F. no encuentres lo que deseas, sino lo que necesitas para lograr ése objetivo tan claro. Te quiero muchísimo, estoy mucho muy orgullosa de ti, y sé que te romperás ambas piernas y siempre te llenarás de mierda. Mil besos, mil bendiciones y puro éxito! Y pues, ahora me toca a mí. I LOVE YOU FINN!



Ya sé que es troba, pero esta canción habla exactamente de lo que escribí justo arriba.



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