domingo, abril 09, 2017

4 am

Son las 4 de la mañana en El Paso. Llegué del trabajo un poco antes de las 2 (sin nada de sueño), me duché por 40 largos y deliciosos minutos, realicé mi rutina nocturna y procedí a recostarme.
Estoy más que segura de que no soy la única persona que en cuanto se acuesta, lista para dormir, comienza a pensar hasta en las cosas más aleatorias. En mi caso, comencé a recordar todo lo que necesito comprar de mandado... Si, me vi muy ñora, pero es la realidad.
Y en vista de que ya terminé mi lista y de que no tengo sueño, pues me decidí a tomar mi celular y comenzar a escribir un poco. Considerando lo abandonado que tengo este lugar, no le caería mal un poco de amor.

Hoy me di cuenta de que, por primera vez en 7 años, no estoy enamorada. Y esto de estar soltera cada vez me agrada más. Sí, tiene sus desventajas, pero los pros me han dado mucho más que los contras. No sabía lo bonito que es poder enfocarse en lo que uno quiere, no tener que dar explicaciones, no esperar nada de nadie o que nadie espere nada de ti (creo que eso es de los mejores pros) y conocer gente nueva no es pecado.
La parte física de una relación siempre es fácil de satisfacer y la emocional deja de ser dependiente de alguien más.
De verdad que me siento feliz. Hasta la chinga del trabajo me hace sentirme bien conmigo misma, pues me siento activa. Tan activa que en un mes ya perdí 10 libras (40 más y ya se armó). Y se siente rechulo.

Y Mariana se va convirtiendo lentamente en ese adulto que tanto temía ser. Ni modo... La vida sigue...

lunes, marzo 20, 2017

Si soy, no me parezco (entrada sin tildes).

*NOTA: La siguiente entrada carece de tildes, debido a que estoy en una computadora cuyo teclado no se puede modificar al idioma Espanol... Lo que me recuerda, tampoco tendra 'enies'.

Cuatro meses he estado desaparecida del asunto del bloggerismo, en gran parte porque se atravesaron las fiestas navidenas, mudanzas y la pobreza que me mantiene al limite con mi Internet.
Han pasado tantas cosas y tantas personas por mi vida, que no creo que una entrada sea suficiente para llevar la cuenta. Debo admitir que, hasta mi diario esta un poco abandonado. Muy de vez en cuando escribo o tomo a Ruperta para desahogarme. 

Realmente las cosas han ido bien: al fin carezco de roomies, pues vivo sola en una pequena caja de zapatos que encontre por mera casualidad; deje mi antiguo trabajo por uno con mejores horas y todos los beneficios habidos y por haber; y me enamore, solo para ver mi corazon romperse de nuevo en solo cuestion de tres meses.

Todo ha sido tan rapido que no creo haber tenido el suficiente tiempo para digerirlo todo y al mismo tiempo he ido soltando aquello que he tenido que soltar. Si, ni yo misma me entiendo.
Lo que si, es que la gente que me ha rodeado en estos ultimos meses han sido las correctas, a pesar de todo. 
Mis horarios estan mas volteados que nunca, y despertar temprano por las mananas se ha convertido en una tarea por demas imposible de cumplir. Trabajar en horario nocturno nunca fue tan exahustivo y, a la vez, tan bueno para mi. Las largas 8 horas de mi turno nunca se sienten como una carga, si no como una bendicion, en toda la extension de la palabra.
Amo mi trabajo, y no me importa quien lo sepa.

Mi tiempo aqui se ha agotado, espero recordar subir otra entrada el proximo domingo que haya tiempo de sobra en el turno.

Gracias por leer, y preocuparse por su servidora. Besos!

-Duidy


(Menti un poco: si he escrito, una historia que tal vez se convierta en algo mas largo. Espero compartirlo pronto con ustedes por este medio.)

viernes, noviembre 04, 2016

25

Ayer cumplí 25 años. 5 lustros. Un cuarto de siglo.
Debo admitir que llegar a esta edad me causaba muchísimo pánico. Las palabras de mi abuela retumban en mi cabeza: "Si a los 25 no haz logrado nada, o estás en el camino a lograrlo, nunca lo harás. El tiempo que tenías siempre será diferente a cuando eras más joven... Sólo ve a tus primos..."
Y qué miedo me causó siempre escucharla decir eso. Ese fue el ejemplo más claro de lo que ella no quería para mi. Y, sin embargo, en algún momento de mi adolescencia, seguir en el camino (o en cualquier camino fijo) se convirtió en una tarea por demás difícil, por no decir imposible.
Comencé a trabajar a los 17 como asistente de maestra, trabajo en el cual duré 5 largos y rápidos años. Durante 2 de ellos fue asistente de departamento cultural, trabajo que, aunque me trajo muchos sin sabores, también me dejó muchísimo aprendizaje. Pero un día decidí partir. Dejé todo; la estabilidad, la gente a la que amo, mi hogar... Y puta, que si dolió... Aún duele... Y duele porque he llegado a los 25 con todas las dudas habidas y por haber.
Llegué sin querer hacerlo, si quiera. Incluso, hay una parte de mí que se mantiene incrédula ante la posibilidad de llegar a los treintas. Pensándolo bien, qué tanto más pueden ser 5 años?

Me detendré un poco en mi pequeño, y un tanto triste, discurso para agradecer a todos aquellos que se tomaron la molestia de felicitarme por cualquier medio, red social o paloma mensajera. Que todos esos deseos tan bonitos que me dedicaron, les sean devueltos en un 1000%.

Sin más por el momento, me despido... Tal vez intente regresar a la 'vida bloggera' en un corto tiempo.