domingo, abril 09, 2017

4 am

Son las 4 de la mañana en El Paso. Llegué del trabajo un poco antes de las 2 (sin nada de sueño), me duché por 40 largos y deliciosos minutos, realicé mi rutina nocturna y procedí a recostarme.
Estoy más que segura de que no soy la única persona que en cuanto se acuesta, lista para dormir, comienza a pensar hasta en las cosas más aleatorias. En mi caso, comencé a recordar todo lo que necesito comprar de mandado... Si, me vi muy ñora, pero es la realidad.
Y en vista de que ya terminé mi lista y de que no tengo sueño, pues me decidí a tomar mi celular y comenzar a escribir un poco. Considerando lo abandonado que tengo este lugar, no le caería mal un poco de amor.

Hoy me di cuenta de que, por primera vez en 7 años, no estoy enamorada. Y esto de estar soltera cada vez me agrada más. Sí, tiene sus desventajas, pero los pros me han dado mucho más que los contras. No sabía lo bonito que es poder enfocarse en lo que uno quiere, no tener que dar explicaciones, no esperar nada de nadie o que nadie espere nada de ti (creo que eso es de los mejores pros) y conocer gente nueva no es pecado.
La parte física de una relación siempre es fácil de satisfacer y la emocional deja de ser dependiente de alguien más.
De verdad que me siento feliz. Hasta la chinga del trabajo me hace sentirme bien conmigo misma, pues me siento activa. Tan activa que en un mes ya perdí 10 libras (40 más y ya se armó). Y se siente rechulo.

Y Mariana se va convirtiendo lentamente en ese adulto que tanto temía ser. Ni modo... La vida sigue...