domingo, marzo 10, 2013

Mercado para el corazón

No tengo palabras,
no tengo aliento,
todo te lo di.
Todo te llevaste.

Sin argumentos,
sin arrepentimientos,
todo te lo di.
Todo te llevaste.

No hubo promesas,
no hubo sueños,
todo te lo di.
Todo te llevaste.

Fuera mi sentido de pertenencia,
fuera mi sentido de extrañar,
todo te lo di.
Todo te llevaste.

Olvidose el hecho de perderlo todo,
olvidose a sabiendas del valor de todo,
todo te lo di.
Todo te llevaste.

Pero no me quedé vacía,
pero no me quedé esperando,
todo me diste.
Todo me llevé.

Entregaste tus besos a cambio de mis labios,
entregaste tus brazos a cambio de mis manos,
todo me diste.
Todo me llevé.

Tomé tus ojos a cambio de mis pensamientos,
tomé tu sonrisa a cambio de mi cordura,
todo me diste.
Todo me llevé.

Guardaste mi empeño dejando tu tiempo,
guardaste mi calor dejando tu cuerpo,
todo me diste.
Todo me llevé.

Te olvidaste de tu espera adueñándote de mis pasos,
te olvidaste del frío adueñándote de mis brazos,
todo me diste.
Todo me llevé.

Intercambiamos corazones sin dejar en el pecho espacios,
intercambiamos almas con el calor de nuestras palabras, y al final,
todo nos dimos.
Todo nos llevamos.