miércoles, octubre 17, 2012

Platicas parentales.

*ACLARACIÓN: A toda aquella persona que se tome la molestia de leer lo siguiente, de una vez comunico que no es un poema, o un cuento corto. Las opiniones expresadas son mías, y así como se respetan sus opiniones, también ,espero, se respeten las mías. Gracias por pasar, y un beso grande.



El otro día me encontré en mi casa, en el comedor y mientras cenaba, mi madre estaba en la cocina con la televisión estaba encendida. En ella, se transmitía la señal de cierto canal católico. Mi madre gusta de ver dicho canal a cualquier hora del día. Tengo sospechas de fanatismo religioso en su persona. 
Pero bueno, resulta que en el programa que estaba al aire había una señora de mediana edad (le calculé aproximadamente unos cuarenta años), de aspecto nada reprochable y que se encontraba dando una conferencia. En ese momento estaba hablando del tema de la homosexualidad y de cómo las personas reaccionaban al aceptarla. Comparaba el momento de 'salir del clóset' con saltar en caída libre: Decía que una persona al momento de tirarse siente felicidad, se siente a gusto, está en las nubes, pero en cuanto empiezas a acercarte al suelo, el miedo y el pánico se apoderan de la persona y todo deja de ser bonito, para al final llegar al suelo.  
Lo cierto es que, desde que mi mente me lo permitió, el tema de la iglesia versus homosexualidad siempre termina por molestarme. La iglesia trata el tema como si se tratara e una epidemia, de una enfermedad que, a pesar de ser grave, es curable. Mi mamá y yo siempre terminamos peleadas a causa de ese tema, al igual que a causa de varios otros, más sin embargo yo desistí de seguir la discusión.
Me parece que vivir juzgando por preferencias, tanto sexuales como religiosas o políticas, no es manera de vivir. Yo soy heterosexual, pero me parece (y a como lo he hablado con amigos que son homosexuales) que 'salir del clóset' o aceptar tus preferencias homosexuales es más una liberación que una condena a tocar fondo. 
Torreón es una ciudad aún pequeña, y existe bastante gente que está muy cerrada de mente, pero los que vemos y vamos hacia el futuro nos damos cuenta que la diversidad de todo tipo no hace más que enriquecer nuestro ya tan deprimente entorno.
Lo acepto, me molestó mucho la comparación de esa mujer. Debo decir que incluso me ofendió en cierto grado; su falta de 'tolerancia' y amor al prójimo fue lo que más me indignó. La iglesia (ya sea católica, cristiana, y demás) tiende a contradecirse en ese aspecto tan remarcado por el 'Salvador Del Mundo'. Dios es, y será siempre una cuestión de debate, pero creo que el mensaje siempre ha sido el mismo: Amarse los unos a los otros. 
Pero es cierto, hay otro aspecto de la tolerancia: la reciprocidad. Así como los homosexuales exigen respeto, creo que éste debería ser de ambas partes por igual. ¿Por qué lo digo? 
Hace un tiempo me encontraba en el cine con mi entonces novio, esperando en la fila para comprar nuestros boletos de entrada. Detrás de nosotros se encontraba una familia de 5 (la madre, el padre, y tres hijos de no más de diez años), y detrás de ellos se encontraba una pareja de jóvenes homosexuales. Éstos no paraban de besarse y abrazarse y acariciarse de manera intensa y constante. Los padres de la familia que ya mencioné lo único que pudieron hacer fue distraer a sus hijos mostrándoles los pósters de las películas que se estaban proyectando. Aclaro: yo no estoy en contra de demostraciones de afecto en público, pero lo cierto es, que hay que respetar el hecho de que algunas familias guardan pudor en ciertos temas, incluyendo el que estoy tratando en este texto. 
No todos somos iguales, y cada cabeza es un mundo. Así como un parejita de novios (mujer y hombre) deben de abstenerse de demostraciones afectivas exageradas en público, creo que lo mismo debería aplicar a todos. El respeto realmente es algo que falta, y creo que es mejor tener una mente y un corazón abierto a un par de esos cerrados. La vida no se disfruta de esa manera.

Bueno, creo que es todo por el momento. Ya me desahogué. Un beso, y se vale comentar!