miércoles, septiembre 28, 2011

Mentiras con sabor a verdad


Te quiero en el silencio que le sigue a un beso,
en el estruendo de nuestras miradas
y en la tranquilidad entre tus brazos.

Te quiero en ese momento,
como te quise ayer,
como te quiero siempre.

Te quiero a susurros para que no me escuches,
a palabras quietas,
y a gritos para que me entiendas.

Te quiero en mil movimientos,
en una carcajada, una sonrisa
y en cada paso que doy.

Te quiero cuando estamos juntos,
sólo por estar así,
y aún más cuando no estás aqui.

Te quiero a sorbos de tequila,
en cada acorde
y en cada melodía.

Te quiero en cada sentido,
al recordarme contigo,
pero queriéndote siempre.

Te quiero al mentirte al decirte que te quiero,
hace ya tanto dejé de hacerlo,
amarte no fue opción, fue un privilegio.


viernes, septiembre 02, 2011

Nada más


No entiendo porqué pero seré sincera,
a mi lado te encontré,
del destino la desición más certera.

Han pasado muchas semanas,
unos cuantos meses
y horas de lo más largas.

Han pasado minutos,
un par de días
y un año de tumultos.

Pero te seré algo franca,
nunca llegué a pensar
con cero expectativas altas.

Va más allá de lo físico,
incluso de lo real,
es difícil describirlo
con nuestro inconcluso final.

Te haz vuelto un vicio,
casi casi una obsesión,
te convertiste en un ciclo
al que no quiero hallarle terminación.

Adictivos son tus besos,
y qué decir de tus brazos,
empapándome tu aroma
dejándolo en mi regazo.

Tus ojos abrieron los mios,
soñando muy despierta
que lo imposible es posible
teniendo el corazón alerta.

Tu nombre endulza mi lengua
cual cucharada de azúcar,
tu rostro mi mente inhunda
iluminando mi ruta.

Quererte o no quererte,
he ahí la duda.
Desear que con un beso
se discipe la penumbra.

Desearte y ahora amarte,
mirándote a mi lado,
y experimentar el frío
al tenerte de mi distanciado.

Dormir a tu lado,
soñando en conjunto,
caminar de la mano
sin dudar un segundo.

Escribirte mil poemas
y un par de alegres canciones,
dedicarte otras tonadas
que reflejen mis emociones.

Aceptarte así perfecto,
justo así como eres,
sin excusa ni pretexto
amándote como fueses.

Escuchar tu voz en mis oídos
retumbar hasta aquel rinconcito,
tenerte siempre presente
aún por más de un ratito.

Quererte, amarte, adorarte y nada más,
obligarte al despedirte
quedarte más de lo usual,
y encontrar con tu presencia
para mi vida lo más escencial.


...tengo tu amor y tu suerte, y un caminito empinado, tengo el mar del otro lado, TÚ eres mi norte y mi sur.