martes, julio 24, 2012

Ausencias + Video

Hola, qué bueno que te veo.
Ya hace tanto de nuestro último encuentro, que ya no recordaba del todo tu voz.
Sí, ya sé que no parece tanto tiempo, pero sí ha pasado bastante.
Lo cierto es que, a pesar de todo, te he extrañado más de lo que pensé.

No sé, como que las cosas no han sido las mismas desde que te fuiste, y llegó tu ausencia.
La verdad, extraño todo de ti;
tus palabras que, aunque fueran ligeras, lograban elevarme;
tus ojos, esos ojos azules que no me cansaba de ver y que no se cansaban de verme;
tus labios, sobre todo cuando estaban en los míos sin que yo te lo pidiera;
tus manos, ésas que acariciaban no sólo mi rostro, sino todo mi cuerpo en busca de éso que nos hacía sentir tan juntos;
tus brazos, que me tomaban sin pedir permiso y se negaban a soltarme cuando era hora de despedirme;
tus canciones, que prometían y lograban hacer que olvidara todo lo malo que sucedía en mi vida;
tu atención, el preguntar cómo estuvo mi día, tus mensajes en la madrugada, tus llamadas al llegar a tu casa sólo para repetir un y mil veces 'te quiero'.

Sí, te extraño. Pero lo bizarro de la situación, es que nunca te haz ido realmente. Te veo, pero ya no te siento.
Ya no dices nada, prefieres callar;
ya no me miras, y me evitas verme a toda costa;
ya no me besas, por más que ruegue por un beso, simplemente te niegas;
ya no me tocas, es como si mi piel estuviera cubierta por escamas y fuera repulsiva para ti;
ya no me abrazas, y al despedirme pides me dé prisa;
ya no hay canciones, no tengo cómo escapar de mi realidad;
ya no importo, ni yo, ni cómo fue mi día, ya no me llegan más que mensajes de la compañía celular, ya no llamas... ya no dices 'te quiero'.

Y sí, no te extraño físicamente, te extraño emocionalmente. Y no es por el hecho de que te vayas de vacaciones o por que no te vea un par de días; es sólo que te veo, pero no estás ya conmigo.
No sé qué es lo que dejé de hacer, lo que dejé de decir, y aunque intento comprenderte, me es imposible. Tu ausencia no me deja.

Pero, sabes? Este tiempo en el que no haz estado me ha permitido pensar. El amor que te tengo llegó a un punto en que me frenó de toda capacidad intelectual.
Y es ahora que entendí que a ti te extraño bastante, pero me extraño a mí misma mucho más. Pero no me es sencillo aceptar que no soy quien soy por estar contigo. Y no sólo yo me extraño, creo que quienes me aman también lo hacen. La pregunta es, si el dejar de ser quien fui antes de ti fue lo que te alejo. Al paso que voy, creo que nunca lo sabré.

Te amo tanto, pero me amo más a mi misma. Y esto no es lo que quiero para mí.
Merezco un lugar, un beso, un abrazo, una caricia, y no limosnas. Lo merezco todo, pero reclamo nada.
Creo que este es el momento perfecto para hacerlo. O es todo, o es nada. Si antes no te costaba poner de tu parte, no tiene porqué hacerlo ahora. Te lo dejo a ti.
Sólo recuerda: la batería de mi reloj se está agotando, y con ella el amor que te tengo. Por favor, no tardes mucho.





1 comentario:

Jonathan Mata Cruz dijo...

Hola que bonito me gusto mucho, el sentimiento, la letra, uff' me arrancaste un suspiro! Saluditos..