viernes, diciembre 03, 2010

Joven se escribe con 'J'.. y con 'J' se escribe...

Joven de rubios rasgos
interesante cabellera
y claros ojos.

Joven de grandes brazos,
aroma exquisito
y tiernos labios.

Joven de pensamiento único,
capaz de calmar la marea
y provocar un tornado.

Joven de apasionados planes,
de afilada nariz
e inefable carácter.

Joven de sueños posibles,
de corteza inquebrantable
y corazón moldeable.

Joven de innumerables contradicciones,
de frio pensamiento
y tibias manos.

Joven de gustos exigentes,
de firmes ideales
y uno que otro cantar.

Joven de melodías a guitarra,
cortos silencios
y largas miradas.

Joven dueño de mis suspiros,
de cada beso
y mínimo latido.

domingo, noviembre 14, 2010

Mayor felicidad a un menor plazo

Relataré cómo comenzó,
casi a mitad de año
cuando en mi camino apareció.

En el momento no lo noté,
aún miraba al pasado
cuando por un momento al presente volteé.

Es extraño cuando caes en cuenta,
de todo lo que pierdes
por negarte a abrir la puerta.

Comenzó todo de manera bizarra,
yo tenía mucho temor
pero al menos dejé abierta una ventana.

Cautelozamente decidí asomarme,
y pude ver que valía la pena,
que tal vez debería arriesgarme.

Y decidí que las cosas fluyeran,
quien sabría si eventualmente
lograría que mis puertas se abrieran.

Cada día a su lado fue diferente,
cada mirada tibia
y cada palabra estridente.

Y ni hablar de aquellos besos,
pareciera como si Dios
al fin hubiera escuchado mis rezos.

Ya de un tiempo para acá parecía necesaria
la presencia de alguien más
que no fuera sólo ordinaria.

El destino lo puso en mi camino con singular demencia,
tuvo que pasar mucho
y tuve yo que desarrollar mi nula paciencia.

Pero al fin está aquí,
y el estar conciente de que hoy está a mi lado
es lo que en este instante me hace más feliz.

Desde mirarlo y atraparme sonriendo,
hasta abrazarlo
y entre sus brazos sentir su aliento.

Porque en su aroma me he perdido,
y me niego a encontrarme
inundada de suspiros.

Porque en este momento no hay nada mejor
que en mi oído estén sus latidos,
y en mi boca su dulce sabor.




domingo, agosto 22, 2010

Un nudo deshecho por cada cosa que me hiciste recordar...

Llegaste a mi isla en un día cualquiera,
y plantaste tu bandera
sin pedir permiso si quiera.

Había olvidado ya lo que se sentía
porder sonreir sin más motivo
que el estar en tu compañía.

Olvidé también el dulce sabor de unos besos,
que al ser correspondidos
se introducen en lo más profundo de tus sesos.

Incluso olvidé esa sensación,
de tomarse de la mano
y sentir crecer esa conexión.

Pero tú llegaste y me hiciste recordar
lo que por tanto tiempo
me vi obligada a olvidar.

Despertaste esa parte ya tan dormida
con un tierno beso
y una caricia en mi mejilla.

Empezé a creer que la esperanza sí existe,
y que hasta para los solitarios
la vida puede dejar de ser triste.

Y lo mejor es que cada día me sorprendes,
no eres lo pensé,
eres aún mejor de lo que pareces.

Por que no sólo recordé sino también he aprendido,
muchas cosas nuevas a tu lado
que antes simplemente no tenían sentido.

Como el que tu escencia se impregne en mi mente,
y a borrarla me he resistido
para que se quede por siempre permanente.

Y también a escuchar melodías que antes no tenían sentido,
y ahora para recordarlas
el estar a tú lado es el mejor motivo.

Todo el mundo un cambio ha notado,
tal vez no estés conciente
pero desde que llegaste mi vida sí ha cambiado.

viernes, julio 23, 2010

A 4 años... Ah, qué cosas!


Pues bien, el 4 de junio del 2006 cierta joven decidió abrir un blog en vista de que Fotolog y MSNSpace no daban mucho que ofrecer. Lo hizo sin saber que 4 años adelante su vida sería completamente distinta a como ella la había planeado.

Así es, el 4 de junio cumplí 4 años con este blog y debo decir que no me percaté de ello... Aún así, me siento de lo mas orgullosa de no haberlo cerrado y/o abandonado cuando pude hacerlo. Leer entradas viejas es recordar momentos buenos, malos e intermedios, pero siempre con una sonrisa porque pequeños lugares cibernéticos como éste nos permiten llevar un diario personal sin darnos cuenta. Al menos ése fue mi caso.

Feliz cumpleaños atrasado pequeño blog, espero (y lo digo de todo corazón) seguirte llenando de 'Poemas, cuentos y pensamientos...', hasta que mi razón y mi tiempo me lo permita.

miércoles, julio 14, 2010

Metamorfosis

Seré el silecio que te arrulla cada noche,
seré el aliento que invade tus suspiros,
y la luna que suavemente ilumina tu camino.

Seré el beso ausente de la última vez que nos vimos,
seré el fresco de una gota de lluvia en tus mejillas,
y una mirada que inmutada todo te lo diga.

Seré el 'te extraño' obligatorio después de semanas,
seré el abrazo para que sepas a dónde perteneces,
y el 'te quiero' en un susurro estridente.

Seré ese deseo que me inunda al verte,
seré el sueño mal logrado,
y el éxito rebozante de letargo.

Seré cada momento juntos,
seré todo lo que necesitas,
y hasta todo aquello que tanto deseas.

Seré todo,
seré nada,
seré nostros si eso hace falta.

domingo, junio 06, 2010

Deseos de último minuto... en el minuto equivocado.

Son las 11:57 de la noche, no es hora de pedir un deseo y sin embargo quiero hacerlo...

Deseo estar en tus brazos,
conocer el sabor de tus labios;
rozar suavenmente con mis manos tus mejillas,
y sentir que nada más existe cuando me miras.

Deseo dejar de ser tan insegura,
decirte lo que siento y saborearme de tu ternura,
ser aquella que viviera de tus desvelos,
aquella por quien no duermas al invadir tus sueños.

Deseo compartir cada pensamiento contigo,
sentir que me escuchas y a tus ideas como mi abrigo;
tener guardado en mi pecho tu corazón en lugar del mío,
no lo necesito más, el tuyo mi cuerpo mantiene vivo.

Pero mi mayor deseo tenerte a mi lado por tiempo indefinido,
tomarte la mano y saber que de mi amor te tengo prendido.

viernes, mayo 07, 2010

Efectos para nada negativos


No estás conciente que vives en mi mente
no te imaginas que vives en mis pupilas.
No creo que sepas que a tu lado no hay penas,
y menos que sueño que a mi lado despiertas.

Me imagino que ignoras lo importante que eres,
que tu voz lo es todo y en mi concentración interfieres.
Seguro desconoces el poder de tu mirada,
cuando la diriges hacia mi, no hay más, no hay nada.

No creo que notes que me robas mil suspiros,
con cada sonrisa sonrisa mis días dejan de ser fríos;
menos has de notar que por tí invento mil excusas
para hablarte, verte y esperar que por mi camino te cruzas.

Pero me encanta que no lo sepas,
no hay nada mejor que seguir soñando que mis labios besas.
Seguir en un sueño y no complicarme,
para qué quiero problemas? Para qué lastimarme?

Me encantas en todo sentido,
en mi vida alguien así me había atraído;
tan atento, tan cortés,
alguién que lentamente pusiera mi mundo al revés.

Eres mi alma gemela
y caminas sin saberlo,
es algo ya tan obvio
que te cuesta trabajo verlo.

jueves, febrero 11, 2010

No es un capricho, pero esque en verdad era mía.

Yo no nací aquí. Nací en una ciudad que se encuentra a aproximadamente 13 horas de este lugar; una ciudad que ya ni siquiera está dentro de los límites del país.
Así es, no nací aquí, pero para mí, ésta es mi ciudad; en el norte del país, pero al sur del estado de Coahuila, ubicada más específicamente en la Región Lagunera.

En efecto, mi ciudad es Torreón, Torreón Coahuila.
Una ciudad donde sus habitantes siempre reciben a todos aquellos que, con entusiasmo y ganas de salir adelante, llegan a ella. Una ciudad donde una tarde de domingo no es representada mejor que al tomar una caminata por la Alameda, o disfrutando de una vuelta por su emblemática Plaza de Armas. Una ciudad que lograba mezclar la tranquilidad de la provincia con la modernidad de una urbe en acelerado crecimiento. Una ciudad que pertenecía a todos aquellos que en ella habitaban.

Pero las cosas han cambiado. Mi ciudad ya no es mi ciudad; ahora le pertenece a personas que pelean por ella con toda la saña y violencia que les es posible, no importando cuánta gente inocente se encuentre en medio. Mi ciudad ya no es mi ciudad, ahora es el mercado perfecto para aquellos que se dedican a distribuir toda clase de sustancias ilegales, no importando el bando al que pertenescan. Mi ciudad, que ya no es conocida por el algodón que producía, ni por la leche, ni por la plata, sino por las sangre inocente que se derrama casi a diario. Mi ciudad, que ya no me pertence ni a mi ni a nadie que habita en ella, por el simple hecho de no poder salir a la calle sin la preocupación de no volver al caer la noche.

Impotencia, frustración, coraje, tristeza invaden a cada lagunero que ha perdido a un ser querido en medio de esta guerra sin sentido; furia y desesperación llenan los corazón de todos los laguneros que reclamamos de vuelta nuestra ciudad a una autoridad que hace oídos sordos al llanto de esa madre, de ese padre, de esos hijos, de esa familia que ha quedado deshecha por la falta pantalones de aquellos que se supone velan por nuestra seguridad, al no querer si quiera intentar ser el factor de cambio.
Sentimientos encontrados de una juventud atrapada en una ciudad que no ofrece nada, más que la necesidad de utilizar un chaleco antibalas para ir siquiera a la tienda de la esquina; una juventud que clama justicia por esos amigos que simplemente estaban en el lugar y momento equivocado, y que ahora se convirtieron en un número más, en una estadística más que es muestra de la violencia que invade poco a poco nuestro país.
Porque todos recordamos perfectamente un niñez tranquila, llendo de un lado para otro, sin horarios, sin limites, sin miedo; días en que el estruendo de armas disparándose no eran más que parte de una película de acción; días en que un asesinato era motivo de asombro, y no de costumbre. Aquellos días en que nos atrevíamos a llamar a Torreón 'mi ciudad', 'nuestra ciudad'.

Porque de un momento a otro, Torreón fue arrebatada de nuestras manos y no hay nadie que pueda hacer algo. Miro a mi alrededor y veo el miedo en los ojos de todos aquellos que ayer caminaban sin miedo por sus calles; personas que pensaban en el buen futuro que les esperaba a sus hijos. Conosco niños que, desde muy pequeños, conocen las detonaciones salidas de esas armas que se cruzaron en su camino sin tener culpa alguna. Porque hasta la calidez que caracterizaba al torreonense se ha ido apagando, conforme la sangre fría de esos asesinos nos invade con miedo en incertidumbre de no saber quién es el siguiente en pagar una cuenta que no le pertenecía.

¡Porque mi ciudad ya no es mi ciudad, y nadie hace nada!
Porque ahora somos un campo de batalla. Porque ya no hay cabida para nosotros, porque la gente ya no importa; porque un habitante menos es una boca menos para alimentar para el gobierno. Porque si todo esto acaba, esos millones de pesos manchados de sangre ganados se perderan. Y, ¿qué tanto puede valer una persona, si ni siquiera puede decir que Torreón es 'su ciudad'?