domingo, junio 24, 2012

Esperando la llegada el tren fantasma.

Resulta que me encontré a mi misma,
y me encontré vacía.

Por qué? Aún no lo sé...
Probablemente fue por ti...

Si, por ti.
Te dí de más, y regresaste nada.

A veces me despierto preguntándome si me merezco algo más que tú.
...alguien mejor que tú.

Lo difícil es convencerme de ello,
sobre todo mientras me tomas de esa manera entre tus brazos.

Mientras me comes a besos los labios,
y me miras de esa manera.

Me encantaría tener esa voluntad de pedir que te detuvieras,
pero siempre que voy a gritarlo, me tiemblan las piernas.

No sé si sea por lo mucho que te amo,
o por lo poco que tú me amas.

El punto es que ni la cocaína es tan adictiva,
mi síndrome de abstinencia ha estado a punto de llevarme a la locura.

Es imposible,
eres imposible.

Creo que juntos lo somos más.
Te amo, pero no sé cúanto... ni hasta cuándo... ni hasta dónde.


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