domingo, agosto 30, 2015

Un domingo más

Últimamente me he sorprendido a mí misma caminando como cangrejo.
Y es así como comienzo a entrar de nuevo en crisis existencial.

Los domingos sólo me recuerdan las mañanas de menudo, las tardes de toros y papaya cortada en cuadros pequeños, las noches a su lado en el colchón al pie de mi cama.

Hoy, mis domingos son totalmente diferentes.
Muy a penas cubro el desayuno, en la televisión no hay nada, en mi refrigerador no hay fruta alguna, no hay espacio al pie de mi cama y mucho menos con quien compartirlo.

Sigo cuestionando mis decisiones. Sigo siendo humana.

Hay ocasiones en las que desearías tocar el fondo para al fin hallar el camino hacia arriba.

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